Numerosos estudios se empeñan en explicar porque hombres y mujeres se siguen diferenciando en sus maneras de hacer, gustos e intereses en una época donde la paridad se impone y se hace cada vez más evidente como las políticas por la igualdad no alcanzan a dar marco a esta cuestión.

Hjernevask (1) es una serie documental noruega que consiste en entrevistar a distintos investigadores expertos en el campo de la conducta humana centrado en una paradoja: ¿por qué en Noruega, el país considerado más igualitario en cuanto a políticas de género, hay más diferenciación en la elección de profesiones según el género?

Su título “Lavado de cerebro”, indica una intuición, y es que el orden externo no es suficiente. En él se ve la necesidad de encontrar un S1 que ordene el mundo, ya sea la ciencia, la biología, un gen o la cultura, es decir, un poquito de todo para ser equitativos y la conclusión consiste en la idea de que en los países donde hay más oportunidad para elegir hombres y mujeres viven de una manera más libre su orientación biológica, lo cual implicaría un desarrollo de lo que se supone “natural” según el género con el que se nace.

En el artículo sobre el poder y los cuerpos (2)Jose Antonio Naranjo recorre Foucault explicándonos cómo la anatomo-política y la bio-política organizan la relación con el cuerpo, Foucault lo argumenta de la siguiente manera: “existe una red de somato-poder que es al mismo tiempo una red a partir de la cual nace la sexualidad como fenómeno histórico y cultural en el interior de la cual nos reconocemos y nos perdemos a la vez” (3).

Rescato esto último, en lo que “nos reconocemos”, que daría otra perspectiva al fenómeno noruego y también la discontinuidad en el “perdernos”, que según Foucault se encarna en el propio lenguaje y que introduce la dimensión de lo real, lo no esperado.

Hay varios artículos periodísticos que explican cómo en India, después implantar medidas de esterilización masivas para controlar la natalidad, hay mujeres que lo hacen por propia elección, una nueva modalidad de lazo con la norma. Las razones son varias, la mayoría responden al empobrecimiento de la vida, otras a sostener la virilidad de sus maridos y algunas lo hacen para tomar distancia de la relación de sometimiento respecto del hombre.

Cuando E.Laurent situaba a las mujeres en estatuto de síntoma de la civilización(4), se refería a este punto en el que la posición no-toda dentro, no-toda fuera, invade un espacio que antes del acontecimiento no se contemplaba.

En el caso de estas mujeres sería difícil situarlas, están ¿dentro o fuera de la ley?, no se trata aquí de una imposición sino de una subversión discreta de lo establecido.

Lo que ocurre en occidente es que algunas mujeres se han hecho cargo de esta misma elección, incluso antes de haber sido madres. Ante esto una indicación, parece que cada síntoma y más si es nuevo y epidémico, vuelve sensible al sujeto a su realidad de objeto a (5), a su posición de goce. Cuestión nada desdeñable para los psicoanalistas, ya que cuando se trata de acoger, se acoge al síntoma, aunque sea “mono”(6).

Actualmente encontramos que la globalización para todos convive con un empuje a encontrar lo más singular, un síntoma en el que valiera la pena creer y eso se traduce en la búsqueda de una experiencia de goce única. En este punto E.Laurent plantea que ante esta experiencia de goce sólo se puede “querer más o querer la particularidad del síntoma” (7).

La diferencia, nos dice J.A.Miller en su curso sobre “El ser y el Uno”, se da entre la interpretación y la constatación. La interpretación llama al hecho de la creencia, la creencia en un síntoma, por otro lado, en la civilización nos encontramos con la constatación de acontecimientos que amenazan el orden social y que a diferencia del síntoma analítico no llaman al desciframiento.

Es sabido que la fuerza de la civilización arrasa con la particularidad, pero no se puede desechar sin más, bien que nuestros fantasmas se nutren de ello así como de los objetos que a modo de fetiche atrapan ciertas modalidades de goce al uso.

Reintroducir el funcionamiento del fantasma puede dar otra lectura al síntoma en su versión de acontecimiento. E.Laurent nos orienta en el recorrido del síntoma histérico, desde la lectura del síntoma donde hay un interés en el síntoma del otro, al síntoma como un acontecimiento de cuerpo ligado al falo. En este caso, a diferencia de las primeras conceptualizaciones de Lacan, el falo aparece en tanto “falacia” de lo real (8).

Tomo las palabras de J.A.Miller: “Lo real se inscribe en falso y vuelve sobre lo mismo, itera en el mismo lugar, del verbo iterar, que pone de manifiesto lo iterativo y no precisamente el itinerario” (9) para entender un poco más que implica esta “falacia”, signo del itinerario que no hay en la relación entre los sexos, donde la iteración constata una inscripción posible para el no-todo.

Rescato a partir de esta indicación la complejidad que recae en la lectura de los síntomas de civilización en la medida que dan lugar a un punto de fuga de lo establecido y cómo las mujeres vehiculizan un nuevo orden (10).

En este no-todo lo que falla es la referencia, entonces vemos aparecer distintas respuestas, o bien apropiarse de los semblantes de la época que definen la posición del hombre y de la mujer, como es el caso de la paradoja noruega, o bien inventarse una solución fuera de norma como es el caso de las mujeres en India, donde encontramos una respuesta del tratamiento de este goce singular por la vía de lo real del cuerpo.

Andrea Freiria. Socia Sede de Cataluña de la ELP. Barcelona. 

  1. Se puede ver en youtube: https://www.youtube.com/watch?v=2sblNk2aPzE
  2. .A. Naranjo, Foucault: El poder y los cuerpos, Cuadernos de psicoanálisis 29, Ed. Eolia, 2004, pp.63-77

  3. M.Foucault. Las relaciones de poder penetran los cuerpos en Microfísica del poder, Ediciones de la Piqueta, 1979.
  4. Conferencia sobre “Mujeres” dictada por E.Laurent en las “Primeras Conferencias Jacques Lacan” celebradas en Barcelona el 13 de mayo de 2016.

  5. .E Laurent. La sociedad del síntoma. Cuadernos de psicoanálisis 29, Ed. Eolia, pp.46-56
  6. Ibíd. p.54

  7. Ibíd. p.52

  8. E.Laurent, La histeria en la ultimísima enseñanza de Lacan. Cuadernos de Psicoanálisis 38, Ed. Eolia, pp.91-108.
  9. .J A.Miller, Itinerario de Lacan (El Ser y el Uno, clase del 6/4/2011) en Freudiana 71, mayo-agosto 2014, p.17.
  10. Conferencia sobre “Mujeres” dictada por E.Laurent en las “Primeras Conferencias Jacques Lacan” celebradas en Barcelona el 13 de mayo de 2016.